Qué evitar al secar o planchar el cabello: errores comunes y cómo proteger tu melena del daño térmico

El uso del secador y la plancha se ha convertido en una parte esencial de la rutina capilar de muchas personas. Ya sea para alisar, dar forma o simplemente acelerar el secado, estas herramientas térmicas ofrecen practicidad y resultados inmediatos. Sin embargo, su mal uso puede causar daños severos al cabello, como resequedad, quiebre, puntas abiertas y hasta pérdida de volumen.

En este artículo te mostraremos los errores más comunes al secar o planchar el cabello, por qué debes evitarlos y cómo utilizar el calor de manera segura, preservando la salud y belleza de tu melena.


¿Cómo afecta el calor al cabello?

El cabello está compuesto por proteínas (principalmente queratina), agua y lípidos naturales que lo protegen. Cuando aplicamos calor excesivo o directo:

  • Se evapora el agua natural del cabello, provocando resequedad.
  • Se dañan las cutículas, abriendo la fibra y facilitando el quiebre.
  • El calor prolongado desnaturaliza la queratina, afectando la elasticidad.
  • Aparecen puntas abiertas, frizz y pérdida de brillo.

El daño térmico puede no ser visible al principio, pero con el tiempo genera un deterioro progresivo, haciendo que el cabello luzca apagado, sin forma y difícil de manejar.


Errores más comunes al secar o planchar el cabello

1. Usar herramientas térmicas con el cabello mojado

Uno de los peores errores es aplicar calor directamente sobre el cabello mojado, especialmente con la plancha. Esto hierve la humedad dentro del cabello, rompiendo su estructura.

Evita:

  • Planchar el cabello húmedo o mojado
  • Usar secador sin retirar el exceso de agua con toalla

Qué hacer:

  • Seca con una toalla de microfibra o algodón primero
  • Espera a que esté al menos 70% seco antes de usar la plancha

2. No usar protector térmico

El protector térmico actúa como una barrera entre el cabello y el calor. No utilizarlo es como exponer la piel al sol sin protector solar.

Consecuencias:

  • Mayor pérdida de humedad
  • Frizz y quiebre
  • Oxidación del color (en cabellos teñidos)

Qué hacer:

  • Aplica un protector térmico en todo el cabello antes de usar herramientas de calor
  • Elige uno adecuado a tu tipo de cabello (ligero, en crema o en spray)

3. Usar temperaturas demasiado altas

Muchas personas creen que cuanto más alta la temperatura, mejores los resultados. Pero esto no es cierto.

Temperaturas recomendadas:

  • Cabello fino o dañado: hasta 160 °C
  • Cabello normal: entre 160–180 °C
  • Cabello grueso o resistente: hasta 200 °C
  • Nunca superar los 230 °C

Consejo: Usa planchas con control de temperatura. Si no puedes regular el calor, evita usarlas con frecuencia.


4. Planchar varias veces la misma mecha

Pasar la plancha muchas veces por la misma sección de cabello incrementa el daño térmico y puede llegar a quemar la fibra.

Qué hacer:

  • Divide el cabello en secciones delgadas
  • Pasa la plancha lentamente, una o dos veces por sección
  • Usa la herramienta con placas de cerámica o turmalina para mejor distribución del calor

5. No limpiar las herramientas

El calor hace que productos como cremas, aceites y sérums se acumulen en la superficie del secador o plancha. Esto se transfiere al cabello, generando opacidad y residuos quemados.

Qué hacer:

  • Limpia tu plancha y secador con un paño húmedo cuando estén fríos
  • Evita usar herramientas sucias sobre el cabello limpio

6. Secar sin dirección o sin boquilla

El secado sin una dirección específica y sin el uso de la boquilla del secador puede abrir las cutículas y provocar frizz.

Qué hacer:

  • Usa la boquilla para dirigir el flujo de aire hacia abajo
  • Mantén una distancia mínima de 15 cm del cuero cabelludo
  • No mantengas el secador en una sola área por mucho tiempo

7. No proteger las puntas

Las puntas son la parte más vieja y frágil del cabello. Son más propensas al quiebre y a abrirse con el calor.

Qué hacer:

  • Aplica un aceite o sérum nutritivo en las puntas antes del secado o planchado
  • Evita concentrar calor en esta zona más de lo necesario

8. Usar calor todos los días

El uso diario de secador y plancha no da tiempo al cabello para recuperarse, acumulando daño progresivo.

Qué hacer:

  • Limita el uso del calor a 2 o 3 veces por semana
  • Alterna con peinados naturales o sin calor
  • Invierte en tratamientos hidratantes semanales

Cómo proteger el cabello antes, durante y después del uso de calor

Antes del calor:

  • Lava con champú hidratante o reparador
  • Usa acondicionador o mascarilla nutritiva
  • Retira el exceso de agua con toalla de microfibra
  • Aplica protector térmico en todo el cabello

Durante:

  • Usa herramientas con tecnología iónica o cerámica
  • Ajusta la temperatura según tu tipo de cabello
  • Pasa la plancha o el cepillo solo una vez por mecha
  • No acerques demasiado el secador al cuero cabelludo

Después:

  • Aplica un sérum o aceite para sellar la cutícula
  • Evita peinar en seco con cepillos duros
  • Haz tratamientos de hidratación profunda 1 o 2 veces por semana

Cuidados extra para cabello con química o teñido

El cabello tratado químicamente es más frágil y propenso a quemarse.

Consejos específicos:

  • Usa solo planchas de calidad profesional
  • Evita al máximo las temperaturas altas
  • Haz reconstrucciones capilares una vez al mes
  • Usa champús y mascarillas para cabello teñido
  • Evita aplicar calor justo después de teñir o alisar el cabello

Herramientas recomendadas

  • Secador iónico con control de temperatura
  • Planchas con placas de cerámica, titanio o turmalina
  • Cepillos térmicos con revestimiento cerámico
  • Cepillo redondo térmico para dar forma al secado

Invertir en buenas herramientas es clave para mantener tu cabello protegido y con mejor apariencia.


Alternativas sin calor

Si quieres descansar del uso térmico, existen formas de peinar o alisar el cabello sin calor:

  • Trenzas o moños nocturnos
  • Rulos de espuma o flexi rods
  • Cepillado en húmedo con crema de peinar
  • Envoltura con pañuelo (wrap)
  • Secado natural al aire libre

Conclusión: el calor puede ser tu aliado, si lo usas con sabiduría

Secar o planchar el cabello no tiene que significar daño, siempre y cuando se respeten los límites de temperatura, se usen productos de protección y se mantenga una rutina de cuidado constante.

Recuerda que el cabello no se regenera como la piel. Una vez dañado, solo puede ser tratado y prevenido el daño futuro. Por eso, ser consciente en cada paso que das con herramientas térmicas hará la diferencia entre un cabello opaco y uno saludable, fuerte y con movimiento natural.

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